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¿Cómo orientar a los niños hacia un APRENDIZAJE CREATIVO Y FELIZ?


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La ciudad como escuela

Defender una educación en sentido amplio, donde educar se convierte en una verdadera tarea social y participada por todos, y donde educadores y educandos se multiplican y diversifican, significa que niños, jóvenes y adultos podemos educar y ser educados traspasando las fronteras de la escuela.

Mientras trabajamos por una educación escolar mejor, que se adapte al momento actual, que ponga el acento en el desarrollo del talento único de cada alumno, que oriente la colaboración entre esos talentos, para así llegar a un mejor resultado y ayudar, a cada uno y al grupo, a ser mejores…paralelamente a esta reforma necesaria, podemos reflexionar sobre las muchas oportunidades que tenemos a nuestro alrededor para aprender. Un aprendizaje, éste, que nos permite a todos conectar e interactuar con la realidad social más próxima, que permite a niños y jóvenes aprender, ser y vivir hoy, no esperando a «lo que llegarán a ser mañana» sino «siendo hoy», un aprendizaje que les implica activamente con una construcción ciudadana que también a ellos pertenece.

A aprender y enseñar, en definitiva a educar, nuestras ciudades están, en los últimos años, comprometiéndose. Sobre este argumento, y teniendo como hilo conductor «la ciudad en su función educadora», que iniciamos en una entrada anterior, os ofrecemos el artículo de Anatxu Zabalbeascoa para El País: La ciudad puede servir de escuela, que inicia diciendo:

«Salga a la calle y abra los ojos. Más allá de dibujar las ciudades y, en consecuencia, la convivencia entre las personas, el urbanismo juega un papel decisivo como escuela para ciudadanos de todas las edades»

Para leer el artículo, pinchad aquí


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¿Puede la ciudad educar? Hacia un sistema formativo global

«Hoy, más que nunca la ciudad, grande o pequeña, dispone de incontables posibilidades educadoras»

  • Las Ciudades Educadoras

Profundizando en la reflexión acerca de las oportunidades de educar y ser educados fuera del ámbito escolar, que planteábamos en otra entrada del blog, queremos presentaros la iniciativa Ciudades Educadoras. Se trata de un movimiento, que comenzó en los años 90, para reflexionar,  planificar e impulsar proyectos que buscan educar a los ciudadanos desde la ciudad. Si bien la ciudad, con sus complejas relaciones y superposiciones de muy diversas realidades, instituciones, personas y grupos de personas, funciones, dinámicas… ofrece incontables posibilidades para educar, ninguna ciudad es esencialmente educadora, se convierte en educadora a partir de una manifiesta intencionalidad.

Por ello, desde la Carta de Ciudades Educadoras, aprobada en el I Congreso Internacional de Barcelona en 1990, se propone:

«La ciudad será educadora cuando reconozca, ejercite y desarrolle, además de sus funciones tradicionales (económica, social, política y de prestación de servicios) una función educadora, cuando asuma la intencionalidad y responsabilidad cuyo objetivo sea la formación, promoción y desarrollo de todos sus habitantes, empezando por los niños y los jóvenes».

Y es que «Educar e Invertir en Educación» se ha convertido en el gran reto del siglo XXI: una educación que atiende a la persona en su singularidad, y que, al mismo tiempo, considera que ésta es miembro de una Comunidad, y por tanto capaz de diálogo, de confrontación y de solidaridad.

A partir de las 70 ciudades que participaron en el Congreso de Barcelona,  se han ido uniendo a la iniciativa muchas más, y hoy son 450 ciudades las que componen la Red de Ciudades Educadoras . Han tenido lugar, además, varios Congresos Internacionales para analizar los diferentes aspectos que sirven para conformar la función educadora de las ciudades:

En el Banco de Documentos de la AICE (Asociación Internacional de Ciudades Educadoras) podéis consular numerosas experiencias que se han puesto en práctica en ciudades de todo el mundo, y algunas actuaciones que, en forma de buenas prácticas, son experiencias innovadoras destacadas que pueden ser punto de referencia para otras ciudades.

  • Hacia un sistema formativo global: Una educación des-escolarizada

F. Alfieri, pedagogo italiano y miembro de la AICE, subraya la necesidad de que la formación se convierta en una dimensión fuerte e impregnadora:

«No es suficiente con que la sociedad invoque formación, es necesario que se ponga en juego en sus diversos componentes. Por tanto, no podemos hablar sólo de escuela sino que debemos configurar la existencia de un sistema formativo global. De lo contrario, la escuela seguirá siendo una institución cerrada, que se reproduce casi exclusivamente a sí misma. […] Es necesaria una medación inteligente entre una visión totalmente centrada-en-la-escuela y un planteamiento violentamente des-escolarizador».

Para ello, Alfieri centra una sólida y decidida voluntad educativa en dos polos de acción: el Polo Territorial (familia, entes locales, asociaciones y estructuras productivas) que tiene el deber de ofrecer a niños y jóvenes una base experiencial rica, íntegra, auténtica y diversa; y el Polo Escolar (la escuela y otras organizaciones educativas similares) que tiene el deber de transformar las experiencias de vida en instrumentos culturales adecuadas a la sociedad que le rodea.

Porque el territorio educativo más abierto, más accesible e inmediato y más experiencial es LA CIUDAD, y ésta debe necesariamente mantener una relación fluida y equilibrada con la escuela, para que niños y jóvenes participen de una vida urbana que les pertenece y recuperen en la escuela la «vida real» que todavía hoy están echando de menos.


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Ojalá fuera tan fácil cambiar la ciudad…

 

 

Quizá el secreto reside en escuchar a los niños…y cómo propone Francesco Tonucci, en «La cittá dei bambini«, considerar al niño como parámetro del cambio urbano. Porque bajando la óptica a la altura del niño, tenemos garantía de que no dejaremos a nadie por el camino, la ciudad será más humana, diversa y «vivible». Quien sea capaz de tener en cuenta las necesidades y deseos de los niños, dice Tonucci, no tendrá dificultad para considerar las necesidades de ancianos, discapacitados, inmigrantes…Una ciudad de los niños será una ciudad para todos.

Os seguiremos contando cosas de este maravillosos proyecto: La cittá dei Bambini (la ciudad de los niños), que se inició en el año 1991 de la mano de Frato (Francesco Tonucci), y que nos ha devuelto la esperanza de que otra ciudad es posible, y el cambio nos lo ofrecen los niños:


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Cuando los niños aprenden fuera de la escuela

En nuestro actual universo educativo,  se está poniendo en valor la denominada «educación no-formal», entendida como aquella educación que se desarrolla fuera de la escuela, de modo paralelo y complementario al curriculum escolar. Las experiencias educativas con niños y jóvenes, desarrolladas en un contexto diferente al escolar,  acentúan la importancia que para el aprendizaje representa el «salir de la escuela», pues favorece la conexión del niño con la realidad y le permite participar de forma activa en el entorno social en que se desenvuelve. 

En la educación no formal intervienen, o pueden intervenir, muchos y diversos agentes sociales, dando razón al famoso proverbio africano: «para educar a un niño hace falta una tribu entera«. Es más, basándose en la importancia que tiene la tarea de educar en ámbitos no escolares,  todos nos convertimos en educadores y de todos es la responsabilidad de educar a los niños y los jóvenes.

El proceso de enseñanza – aprendizaje, por tanto, puede tener lugar en otros contextos, a través de otros medios, con otros protagonistas…pero para ello, DEBEMOS SALIR DE LA ESCUELA:

John Taylor Gatto es uno de los referentes en el movimiento de renovación de la educación en Norteamérica. Pasó su vida como docente en colegios de barrios marginales de Nueva York, donde fue madurando su idea de cómo el Estado a través del sistema educativo perpetua las diferencias sociales y mantiene a los chicos recluidos mientras que sus padres están en el trabajo. Según Gatto, esta forma de escolarización aleja a los estudiantes de la vida, sacándolos del contacto con sus comunidades y privándoles de experiencias reales.

La propuesta innovadora de este autor pasa por reincorporar a los chicos a la vida de sus comunidades, haciéndoles sentir útiles y a la vez experimentado un método de aprendizaje basado en comunidades de experimentación, tratando de acercar las aulas a la vida real.

En palabras de J.T.Gatto:

«Tenemos que crear experiencias escolares que devuelvan a los niños su tiempo, necesitamos confiarles desde una edad temprana, con independencia de estudios, quizás programado desde el colegio, pero que tenga lugar fuera de la institución educativa. Necesitamos crear un curriculum donde cada niño tenga la oportunidad de desarrollar su individualidad y su auto-confianza […]

Hace poco cogí setenta dólares y envié a una niña de doce años de mi clase con su madre – que no hablaba inglés – en un autobús hacia la costa de New Jersey para encontrarnos con el jefe de policía del distrito de Sea Bright para comer y disculparnos por contaminar la playa con un casco de Gatorade. A cambio de esta disculpa pública habíamos quedado en que el jefe de policía le enseñaría el trabajo de un policía de barrio durante un día cualquiera.

Unos días después, dos más de mis alumnos de doce años viajaron solos a la Calle West First desde Harlem, donde empezaron el aprendizaje con un editor de periódicos, la siguiente semana tres de mis alumnos se encontraban en mitad de los muelles de carga de Jersey a las seis de la mañana, estudiando la mente del presidente de una compañía de transporte por carretera que despachaba trailers hacia Dallas, Chicago y Los Ángeles […]

Tenemos que devolver a los niños tiempo libre, desde ya mismo, porque esa es la clave para el auto-aprendizaje, y debemos re-introducirles en el mundo real tan rápido como sea posible para que el tiempo libre pueda ser gastado en algo más que abstracciones».

Texto extraído del Discurso de aceptación de John Taylor Gatto, para el galardón de Maestro del Año de Nueva York, el 30 de enero de 1990. Lo podéis leer completo aquí.

 


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Verdadera educación o «Educación Prohibida»

BIENVENIDOS A TODOS A UN NUEVO CURSO !!!

…Volvemos… nos re_encontramos… nos aferramos todavía a la lenta pereza estival para darnos impulso y para ilusionarnos otra vez… Escuchando el eco de un otoño que nos sale al encuentro, emprendemos de nuevo la maravillosa tarea de «desenredar» los hilos con los que hoy se está tejiendo una nueva forma de enseñar y aprender, una nueva manera de educar.

Para seguir el camino y ricominciare, os ofrecemos la película La educación prohibida, que se ha estenado el 13 de agosto de 2012 y de la que, a continuación, os ofrecemos el Tráiler Oficial (podéis ver la película completa on-line  en: http://www.educacionprohibida.com/ y en la plataforma youtube)

La educación prohibida supone un paso más en esta pequeña-gran revolución educativa, de la que tantas personas queremos participar.

Muchos pensaréis, viendo la película, que esto no es nuevo, que muchas de las ideas propuestas y muchos de los problemas denunciados tienen ya un largo recorrido. Es más, los ideales y horizontes hacia los que la película nos dirige, han sido ya soñados antes por otros muchos. Sin embargo, en este momento, el cambio se transforma en urgente, porque hoy nos encontramos con realidades inciertas y muchas veces convulsas, porque parece que hemos logrado una cierta unanimidad en que «esto de la educación, así no funciona», porque es vital que la educación hoy alcance la posición social que nunca se le debió arrebatar y que muy pocas veces ha alcanzado… y porque los niños y los jóvenes no encuentran que la escuela les enseña «de verdad», porque van goteando desilusión profesores, padres y alumnos, porque en la escuela los niños se sienten atrapados en una realidad que es otro siglo, y porque hoy, gracias entre otras cosas a la tecnología, a las investigaciones en neurociencia, al protagonismo del Universo emocional en el aprendizaje… estamos, por fin, iniciando la construcción real de una utopía.

Nos gusta la película y nos gusta sobre todo la iniciativa, que  quiere «transformar mejorando». Y nos gustaría que, desde el afecto y el respeto por la tarea de EDUCAR y SER EDUCADO, participéis de la película, alimentéis el debate y os comprometáis firmemente con esta maravillosa Revolución.