emoCreativos

¿Cómo orientar a los niños hacia un APRENDIZAJE CREATIVO Y FELIZ?


Deja un comentario

textos VII … el juego como vivero de la inteligencia


jugando

“Jugar no es tan solo una actividad infantil. El juego para el niño y para el adulto es una forma de usar la inteligencia o, mejor dicho, una actitud con respecto al uso de la inteligencia. Es un banco de prueba, un vivero en el que se experimentan formas de combinar el pensamiento, el lenguaje y la fantasía. Del mismo modo que uno puede asfixiar las plantas de un jardín o un vivero plantando mucho, también se puede crear una atmósfera en la que el lenguaje y el pensamiento no se desarrollen ni produzcan las flores que uno esperaría cultivar. A la inversa, hay muchos medios para ayudar al proceso del crecimiento.
Debemos recordar que los niños que juegan no están solos y que solos no es como están mejor por mucho que necesiten momentos de soledad. Pero tanto como necesitan la soledad, necesitan también combinar las propias ideas que conciben solos con las ideas que se les ocurren a los compañeros. Llamemos a esto transacción o como se quiera, pero esta es la esencia, no sólo del juego, sino también del pensamiento. La escuela no debe cultivar únicamente la espontaneidad del individuo, ya que los seres humanos necesitamos diálogo, y es el diálogo lo que brindará al niño los modelos y las técnicas que le permitirán ser autónomo. Concluiré diciendo que el juego libre ofrece al niño la oportunidad inicial y más importante de atreverse a pensar, a hablar y quizás incluso de ser él mismo”.

Jerome Brune


1 comentario

Tres cuentos para aprender a coeducar

Cuento-Coeducacion

Hoy queremos compartir con vosotros tres cuentos dirigidos a niños entre 6 y 12 años, cuyo objetivo es que aprendamos a coeducar, esto es, educar en la igualdad desde la diferencia. Como dicen sus autores en el prólogo:

“Para coeducar no necesitamos instrumentos especiales; pero si necesitamos una actitud que sea sensible a lo que hacen mujeres y hombres que sirve para que la vida y la convivencia sigan presentes en este mundo. Esto que parece tan simple, a veces es muy complicado porque no todo el mundo es capaz de valorar las aportaciones de las chicas (madres, maestras, niñas, abuelas, amigas, vecinas, compañeras, etc.) y porque muchas veces seguimos contando lo que pasa, obviando lo que hacen las mujeres, ¡cómo si ellas no hicieran nada!. Por eso vienen bien algunos recursos, como los cuentos, que ayuden a visibilizar un poco más que las mujeres también son protagonistas desde su propio quehacer (sin tener que imitar el mundo masculino), que tienen deseos, aspiraciones muy diversas y se mueven en este mundo con libertad para intentar ser felices.”

Todavía hoy, en los cuentos que contamos a nuestros hijos, perviven muchos estereotipos sobre el rol de género. Los niños reciben mensajes que no se corresponden con su vida cotidiana, en la que poco a poco hombres y mujeres estamos conquistando la igualdad. En estos cuentos para aprender a educar el objetivo final de la narración es otro:

“Si en los llamados “cuentos de hadas” el fin último es el poder (a través de la recuperación de un reino perdido) y el “amor romántico” (consiguiendo el amor eterno entre príncipes y princesas), o en los cuentos de aventuras el fin último es “conseguir lo que nadie antes consiguió” venciendo dificultades insospechadas, quizá en los cuentos coeducativos el fin último es, casi siempre, “atreverse” a disfrutar con lo que es diferente, a valorar la convivencia cotidiana o a descubrir aspectos de (sí) que antes no se conocían. Esto, casi siempre, les proporciona una enorme felicidad y ese es el verdadero “premio” que consiguen las y los protagonistas y aquello por lo que trabajan durante toda su andadura. Para ello, durante el desarrollo de la narración tienen que vencer sus miedos, superar estereotipos, dar valor al cuidado, atreverse a hacer cosas que aparentemente no “pueden” o no “deben” hacer por su condición sexual, considerar la sabiduría de mujeres y hombres que les apoyan…

Con estos cuentos  se quiere aportar una mirada diversa sobre situaciones cotidianas de niñas y niños,  que les abra las mil posibilidades de ser de mil maneras diferentes, que les permita crear, imaginar y jugar de la forma en que deseen y no solo condicionados por los estereotipos de género.

Podéis descargar aquí los cuentos: cuentos co-educar


3 comentarios

pOEma VI … Carpe Diem

niña-barco

Aprovecha el día.
No dejes que termine sin haber crecido un poco,
sin haber sido un poco más feliz, 
sin haber alimentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie
te quite el derecho de
expresarte, que es casi un deber.

No abandones tus ansias de hacer de tu vida
algo extraordinario…

No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía
sí pueden cambiar el mundo…

Somos seres humanos llenos de pasión.
La vida es desierto y es también oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos convierte en 
protagonistas de nuestra propia historia…

Pero no dejes nunca de soñar, 
porque sólo a través de sus sueños, 
puede ser libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes…
No traiciones tus creencias. Todos necesitamos 
aceptación, pero no podemos remar
en contra de nosotros mismos.
Eso transformaría la vida en un infierno.

Disfruta del vértigo que provoca tener
la vida por delante…
Vívela intensamente y
sin mediocridades.

Piensa que el futuro está en ti y en 
enfrentar tu tarea con orgullo, impulso
y sin miedo.

Aprende de quienes pueden enseñarte.
No permitas que la vida
te pase por encima
sin que la vivas.”

Walt Whiltman


6 comentarios

textos VI … Elogio al aburrimiento

4154667473_4962a3e125_bPodría parecer contradictorio elogiar el aburrimiento como valor educativo, sin embargo en estos tiempos de inmediatez, es más necesario que nunca incluir “tiempos de paz” en la vida de los niños.

“Los niños necesitan estímulo, presión, competición, estructura. Pero sólo de vez en cuando, no siempre. También necesitan espacio para explorar el mundo a su manera, a su ritmo, para crear, inventar, incluso para aburrirse. Hoy nos aterroriza el aburrimiento. Vivimos en una “cultura del hacer” que no contempla la posibilidad de ir despacio, de parar, incluso de no hacer nada. Estamos continuamente ocupados, corriendo en pleno ruido electrónico. Nadie disfruta de unos momentos de silencio. Esto crea una presión artificial, innecesaria. Se necesita tiempo para mirar hacia dentro, a tus propios recursos, para atravesar el aburrimiento y crear. También los adultos necesitamos relajarnos, repensar nuestra relación con el tiempo. Cuando reducimos la velocidad, somos capaces de sentir con mayor claridad. Y si sientes más, piensas y te angustias menos”. Carl Honoré

Os conectamos también con un artículo que publica Dolors Reig en su famoso blog El Caparazón: “El aburrimiento estimula la creatividad” que, entre otras cosas, nos acerca a los estudios de Belton, investigadora de la Universidad de Educación y Aprendizaje Permanente de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido:

 “A los niños se les debe permitir que se aburran para que puedan desarrollar su capacidad innata de ser creativos. […] Las expectativas culturales de que los niños deben estar siempre activos podrían obstaculizar el desarrollo de su imaginación. […] La explicación de Belton resulta diáfana: la sociedad ha “desarrollado la expectativa de estar constantemente ocupado y estimulado” pero ser creativo “implica ser capaz por nosotros mismos de desarrollar un estímulo interno, sin necesidad de nada más”.