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¿Cómo orientar a los niños hacia un APRENDIZAJE CREATIVO Y FELIZ?


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una nueva aventura artística: rezPez_Lab

No hemos embarcado en una nueva aventura: después de varios años reflexionando sobre educación emocional, planteando interrogantes sobre creatividad, compartiendo nuestras ideas en emoCreativos hemos pasado a la acción: nace rezPez_lab.

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El Laboratorio Creativo rezPez_Lab es un taller de educación visual y artística basado en el trabajo experimental, un lugar para el descubrimiento, la creatividad y el aprendizaje a través del Arte. Organizamos talleres artísticos en Madrid dirigidos a niños entre 5 y 12 años. Entre nuestros objetivos está: vivir el arte que divierte y que enseña, el arte que cura y que transforma, que observa el entorno y enriquece la vida interior. (J. Abad).
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Os invitamos a conocernos en: rezpezlab.com

Y es que desde emoCreativos defendemos que, como se ha demostrado en numerosos estudios, para vivir necesitamos el Arte. Desde escuela con cerebro traemos estas interesantes reflexiones:

“…La educación artística es una necesidad no porque nos haga más inteligentes sino porque nos permite adquirir toda una serie de competencias y rutinas mentales que están en plena consonancia con la naturaleza social del ser humano y que son imprescindibles para el aprendizaje de cualquier contenido curricular. Y esto es útil para todos los alumnos, por lo que se convierte en una forma estupenda de atender la diversidad en el aula […]

[…] Cuando se integran las disciplinas artísticas en las prácticas pedagógicas se promueve el pensamiento creativo y divergente en los alumnos y no solo eso, sino que también desarrollan un pensamiento más profundo. Un ejemplo sobre esto último lo podríamos encontrar en el programa Artful Thinking  desarrollado por el  Proyecto Zero de Harvard.

[…] Winner y sus colaboradores (2006) han identificado ocho disposiciones (rutinas mentales) que los alumnos pueden desarrollar en las clases de artes visuales y que pueden transferirse a otros dominios del aprendizaje:

  1. Utilización de herramientas y materiales: los alumnos aprenden las técnicas propias de la disciplina utilizando, por ejemplo, pinceles y lápices o pintura y arcilla.
  2. Participación y perseverancia: los alumnos aprenden a comprometerse con la materia a través de los proyectos realizados.
  3. Imaginación: los alumnos aprenden a visualizar e imaginar situaciones que se alejan de la mera observación.
  4. Expresión: los alumnos aprenden a transmitir una visión personal en sus trabajos.
  5. Observación: los alumnos aprenden a utilizar una mirada propia y a percibir detalles menos obvios.
  6. Reflexión: los alumnos aprenden a explicar, justificar y evaluar lo que realizan con un espíritu crítico.
  7. Exploración: los alumnos aprenden a ir más allá de sus creaciones, a tomar nuevos riesgos y a aprender de sus errores.
  8. Comprensión del mundo artístico: los alumnos aprenden a relacionarse con el arte y a entender todo lo asociado a él como galerías, museos, etc…


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Balance entre ATENCIÓN Y EMOCIÓN en la actividad creativa

A partir del artículo publicado en la revista Yorokobu: La ecuación de la creatividad en nuestro cerebro, nos ha interesado descubrir cómo “conviven – compiten” la atención y la emoción en nuestra actividad creativa.

Marc Chagall

Cuando realizamos cualquier actividad cotidiana, en nuestro cerebro tiene lugar una verdadera competición de recursos para poder llevar a cabo lo que nos proponemos. Estos recursos son limitados: podemos, por ejemplo, mantener una conversación con otra persona mientras estamos dibujando pero en el momento en que necesitamos una mayor concentración en una de las dos tareas, reclamamos a nuestra atención que se centre en ella. Lo explica muy bien el profesor de Ingeniería Informática de la UAM y experto en Neurociencia Pablo Varona:

«La atención es un recurso limitado. La cantidad de neuronas que se reclutan para mantener esa atención es limitada y por tanto los distintos procesos cognitivos que simultáneamente puede realizar una persona tienen una limitación, esto es algo evidente»

Si nos detenemos a analizar la actividad creativa, vemos que dos de los procesos que intervienen activamente en ella y que necesitamos para crear son la atención y la emoción. Somos conscientes de necesitar toda nuestra atención y concentración mientras estamos creando algo pero también experimentamos cómo nos vamos adentrando en un gran laberinto sentimental: ansiedad y miedo, alegría y euforia, satisfacción y decepción… Ser conscientes de ello y encontrar el equilibrio entre estos dos procesos es la clave. Según Varona: 

«Balancear adecuadamente los procesos de atención y de emoción viene bien, por ejemplo, para componer una canción si alguien es músico, o para crear un cuadro si alguien es pintor. Tiene que estar muy atento a lo que está haciendo, muy concentrado en cuál es el objetivo, pero también la emoción le va guiando hacia ese objetivo”.

La emoción le va guiando: Hemos hablado en numerosas ocasiones acerca de la gran influencia que pueden tener las emociones en la creatividad. Una emoción negativa, y suficientemente intensa, puede “paralizar” nuestra actividad creadora: reclama tanta atención a nuestro cerebro que secuestra cualquier otra actividad. Como explica Varona:  “Gran parte de sus recursos cognitivos se están dedicando a preocuparse por esa situación y quedan menos para concentrarse en otras cosas. Por el contrario: ¿ qué ocurre cuando, durante el proceso creador, se genera en nosotros un sentimiento de satisfacción, de alegría ? Que el refuerzo positivo impulsa a la atención a seguir concentrada en la tarea. Se genera una retroalimentación que motiva y moviliza. Entramos en “la zona” de la que habla Ken Robinson en El Elemento, que tiene mucho que ver con apasionarnos con aquello que estamos haciendo:

“Hacer lo que amamos puede implicar todo tipo de actividades imprescindibles pero que no son su esencia: cosas como estudiar, planificar, organizar, etc. E incluso cuando estamos haciendo aquellos que amamos, pueden darse frustraciones, decepciones y momentos en lo que sencillamente no funciona o no cuaja. Pero cuando lo hace, transforma nuestra experiencia. Nos volvemos decididos y entregados. Vivimos el momento. Nos perdemos en la experiencia y damos lo mejor de nosotros mismos”.


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¿Cómo construir la confianza creativa?

¿Renunciamos a la creatividad? ¿Cuántos de nosotros no hemos vuelto a intentar pintar, diseñar, esculpir….(en definitiva: CREAR) después de que “alguien” emitiera una opinión negativa o  se riera de lo que habíamos hecho? A esto se enfrentan todos los días los niños… algunos tienen una motivación tal que les permite “abstraerse” de la opinión de los demás, pero muchos otros van renunciando poco a poco a “crear”. Es el miedo al juicio de los demás lo que nos paraliza.

Partiendo de estas experiencias empieza la charla de David Kelley. Y la buena noticia que nos transmite es que todos podemos aprender a perder ese miedo y podemos construir una confianza sólida en nosotros mismos. Podemos decirnos (y creerlo) que seremos capaces de lograr aquello que nos propongamos… Preciosa tarea la de guiar a los niños hacia esta meta !!!


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… se trata de dar el primer paso

… El miedo al papel en blanco, la inquietud antes de empezar una carrera… son emociones que sentimos, y muchas veces nos paralizan, cuando nos disponemos a emprender algo nuevo. Para re-conectarnos con vosotros hemos elegido el libro El punto de Peter H. Reynolds. Porque en estos momentos en los que tenemos todavía “pegados a la piel” a nuestros hijos, después de muchos días de vivir y compartir juntos el tiempo de vacaciones, nos gustaría empezar asentando los cimientos para construir  la “confianza”: confianza de los padres en sus hijos y de cada niño en él mismo.

Y para ello no hay nada mejor que acompañarles, y no juzgarles, durante su proceso creativo. Como hemos dicho muchas veces, los niños son genéticamente creativos: cada niño está capacitado para, por ejemplo, dibujar pero los contextos educativos, su entorno social, nuestros prejuicios…  van haciendo al niño olvidar esa habilidad que tiene y con las que disfruta; además, y de modo más preocupante, este “proceso des-educador” va haciendo perder confianza al niño en estas capacidades innatas. Os invitamos a reflexionar sobre todo ello, una vez más, y os proponemos que animéis a los niños a experimentar, pues sólo “haciendo” y dando el primer paso, se pierde el miedo:

También queremos compartir otro clásico: el programa Redes. Ayer, 15 de septiembre, en el espacio de Elsa Punset (a partir del minuto 18:50, aprox.), realizaron una entrevista muy  interesante a Robert Dilts, experto en creatividad. La podéis seguir en el siguiente enlace:

redes