emoCreativos

¿Cómo orientar a los niños hacia un APRENDIZAJE CREATIVO Y FELIZ?


Deja un comentario

Pautas para una buena práctica de la educación emocional

emociones

Élia López Cassá, en su estupendo libro Educar las emociones en la infancia (*), nos ofrece unas recomendaciones para favorecer la buena práctica de la educación emocional en casa o en la escuela. La autora nos dice (pp. 22-25):

” El adulto o educador debe:

  • Permitir expresar, sin prohibiciones, las emociones que sientan los niños. Por ejemplo, tanto si es niño o es niña tienen derecho a expresar su tristeza. Así pues, no tendría lugar decirle a un niño “no llores”, pero sí: “si necesitas llorar, llora”. El llanto es una forma de pedir ayuda […]
  • No eliminar las emociones negativas, hay que vivir tanto las emociones positivas como las negativas. Sentir miedo, angustia, culpa o vergüenza es tan importante como sentir alegría, felicidad o amor, tanto unas como otras ofrecen un mensaje a la persona.
  • Reconocer sus emociones para poder reconocer las emociones de los demás y las del niño […]
  • Enseñar al niño a expresar y poner nombre a sus emociones […] 
  • Animar a que exprese sus emociones y legitimarlas. Si el niño no es capaz de expresarlas, ya que durante los primeros meses de vida las emociones que se manifiestan son totalmente espontáneas, es importante que cuando llore o se enfade, el adulto le permita hacerlo y le ayude a ponerle nombre. Por ejemplo: “te sientes enfadado porque no he jugado como tú querías”, así como dar mensajes como: “comprendo que te sientas enfadado y yo te sigo queriendo”. Es decir, recordarle que le continuamos queriendo, ya que el niño puede interpretar que si nos enfadamos con él, le dejamos de querer […]
  • Contemplar el lenguaje emocional a través del cuerpo y la palabra. La alegría se muestra con una sonrisa y con un mensaje verbal: “me siento contento” […]
  • Hacer sentir al niño valioso, que él es importante y que tanto sus necesidades como su realidad se tienen en cuenta […]
  • Permitir que los niños se familiaricen con estrategias que fomentan el bienestar: masaje para relajarse, cantar y bailar… […]
  • Permitir que el niño se equivoque y aprenda a ser autónomo emocionalmente […]
  • Preparar espacios para que el niño establezca relaciones sociales sanas. El niño tiene que relacionarse con los demás y, desde muy pequeño, puede hacerlo si se le facilita el camino hacia la relación interpersonal […]
  • Hacerle comprender que de la emoción no necesariamente debe derivarse un determinado comportamiento, sino que las emociones se pueden regular. Por ejemplo, de la ira no debe derivarse violencia […]
  • Favorecer el aprendizaje de la empatía en el niño. Por ello, el adulto es quién debe ayudar a que el aprendizaje del niño tenga en cuenta la perspectiva del otro, ayudar a comprender sus puntos de vista, sus sentimientos y sus emociones. Una forma de hacerlo es diciéndole: “¿Cómo te sentirías tú si te quitaran el juguete?”: Identificar emociones o “Él se siente triste porque le has quitado el juguete”: Reconocer al otro […]
  • Enseñar al niño a decir lo que quiere, lo que siente, lo que le gusta, lo que le disgusta … a expresarse sin tener que gritar, insultar o pegar.

 

( *) López Cassá, E. (2010). Educar las emociones en la infancia ( de 0 a 6 años ). Madrid: Wolters Kluwer España.


2 comentarios

Lejos de la motivación: la APATÍA

Continuando con la entrada anterior, dedicada a la motivación, hoy nos acercamos a una emoción contraria: la apatía, tan indeseable cuando estamos buscando “aprender”. Y no encontramos a nadie mejor que a Mario Alonso Puig para que, de una manera clara y breve, nos explique qué significa la apatía:

… ¿ Podemos ayudar a los niños, cuando sientan la apatía muy cerca, a encontrar esa palanca emocional que les ayude a impulsarse de nuevo? …

… ¿ Podemos acompañarles en su búsqueda hacia aquello que les “apasiona” y que, indefectiblemente, les hará ir construyendo su creatividad? …


5 comentarios

Siento luego existo… educación emocional en la Escuela

sentir… porque en nuestra realidad educativa cercana ya se están “poniendo en marcha”  experiencias de Educación Emocional y Social en la Escuela, nos encanta compartir con vosotros este proyecto de aprendizaje emocional en la etapa de Infantil, que se está desarrollando en el Colegio Sagrada Familia de Gavá …


1 comentario

Smart Hearts: programas de educación emocional y social

“Al margen de lo que aprendéis, el amor vale más que los conocimientos formales”

Michael Pritchard

Somos muchos los que consideramos que la educación del corazón es el pilar sobre el que sustentar el aprendizaje pleno y es la clave para revolucionar y mejorar la educación actual. En el siguiente vídeo podréis acercaros a algunos programas de educación emocional que se han puesto en marcha en E.E.U.U. Seguramente, como nosotros, sentiréis una gran emoción al escuchar a los niños expresando aquello que sienten, y compartiréis con nosotros la idea de que construir un entorno de cariño y pertenencia, en la escuela y en casa, es la manera de lograr alcanzar el   aprendizaje significativo y feliz.


Deja un comentario

El aprendizaje emocional y social TRANSFORMA nuestro cerebro

Uno de los descubrimientos más impresionantes de los últimos años, en el ámbito de la neurociencia, es la plasticidad cerebral o cómo las neuronas tienen la capacidad de crear nuevas conexiones y moldear nuestro cerebro a lo largo de toda nuestra vida. Contraponiéndose al enfoque tradicional de que nuestro cerebro “crece-aprende-se transforma” hasta una determinada edad, diferentes investigaciones han demostrado que nuestro aprendizaje es continuo, que  las nuevas experiencias que vivimos y los nuevos conocimientos que adquirimos  transforman físicamente nuestro cerebro (se ha tenido constancia, con nuevos procedimientos de detección cerebral, que las personas ancianas siguen desarrollando nuevas conexiones cerebrales: su cerebro se sigue transformando).

Descubrir que tenemos un cerebro plástico y moldeable ¿por qué es tan importante para nuestro aprendizaje?

Fundamentalmente porque nos aleja del determinismo: hoy sabemos que está en nosotros, en nuestras actitudes y comportamientos y en el diseño libre y comprometido de nuestro aprendizaje, ser y dar lo mejor , convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos; porque aprender a aprender eficazmente es clave hoy, cuando el aprendizaje va a necesitar desarrollarse durante toda nuestra vida; porque nuestra personalidad puede ser moldeada por nosotros, a partir de nuestras capacidades y rasgos propios pero sin resignarnos a un carácter que hemos heredado (y que puede que no nos haga felices).

Richard J. Davison (profesor de Psicología y Psiquiatría, director del Laboratorio Waisman de Imagen cerebral y Conducta, y responsable del Laboratorio de Neurociencia Afectiva y del Centro para la Investigación de Mentes saludables de la Universidad de Wisconsin) nos explica cómo la plasticidad del cerebro  transforma y adapta este órgano para responder a la experiencia, subraya que la experiencia es vital como factor moldeador del cerebro. Además, expone otra idea que nos parece muy interesante: el Aprendizaje Emocional y Social tiene la capacidad de modificar nuestro cerebro. Ello se traduce en que las intervenciones en nuestra conducta generan modificaciones en los circuitos neuronales, provocan alteraciones en la estructura y en las funciones de nuestro cerebro. 

Podemos afirmar pues que el Aprendizaje Emocional y Social resulta una excelente estrategia para la regulación emocional que moldea positivamente el cerebro y genera cambios a nivel neuronal, y por tanto, nuestro aprendizaje emocional, la conciencia emocional, la gestión de nuestras emociones y el desarrollo del auto-control, son factores clave para mejorar nuestro aprendizaje cognitivo.

Este vídeo corresponde a la conferencia que tuvo lugar el 10 de diciembre de 2007, en la celebración del Foro CASEL  en Nueva York, que reunió a 75 líderes del área educativa con el fin de sensibilizar sobre la importancia del Aprendizaje Emocional y Social (Social and Emotional Learning: SEL) y divulgar hallazgos científicos relevantes, con el objetivo de generar un movimiento para la implantación del SEL en Estados Unidos.


Deja un comentario

Aprender a gestionar las emociones

Desde el programa Redes se ha señalado, desde hace años, el papel protagonista que tiene la educación emocional en casi todas las esferas sociales y, en particular, en la educación. Eduard Punset, avalado por innumerables investigaciones al respecto, defiende que la gestión adecuada de las emociones básicas y universales, debe preceder al aprendizaje de valores y, sobre todo, de contenidos.

El pasado domingo, día  28 de Octubre, Redes emitió un programa especial que tenía como objetivo tomar el pulso a la educación emocional:

Richard Davison: cómo los niños pueden aprender a controlar y disipar las emociones negativas para que no permanezcan más de lo imprescindible y no interfieran en el aprendizaje.

Daniel Goleman: enseñar a los niños habilidades emocionales y sociales desde los 5 años hasta la Universidad, es muy eficaz,  los hace más cívicos y mejores estudiantes. Investigando actualmente la tradición contemplativa, para ver si se puede ayudar a los niños, mediante la práctica de la atención plena y la meditación, a concentrarse. 

Matthieu Ricard: Redescubrimiento de la meditación como herramienta para gestionar mejor las emociones y renovar el sistmea educativo.

Jay Belsky y  Vivette Glover: las emociones desde el útero materno. Lawrence Parsons: la danza para aprender de nuestras emociones; que las emociones no nos tomen de rehenes.

Elsa Punset o cómo crear entornos positivos; podemos crearlos entre todos… en casa, en el trabajo, en la calle: no es magia es inteligencia emocional.

Si os interesa el tema…o si no pudisteis ver el programa… Aquí los tenéis:


Deja un comentario

Educación Emocional_ PASO 3: LA COMPRENSIÓN EMOCIONAL: Comprender las emociones de los demás

Dentro de la categoría de Educación emocional y social, en emoCreativos nos hemos referido con relativa frecuencia a la importancia de comprender las emociones y estado emocionales propios, así como identificar las emociones de los demás.

La empatía, identificada con el “ponernos en los zapatos del otro”, implica comprender verdaderamente lo que el otro siente, sin juzgarlo, para así actuar en consecuencia.  Según A. Acosta y J. López Megías, en su “Cuaderno de educación en sentimientos”:

“Los sentimientos nos sirven para comunicarnos con los demás, por eso es importante reconocerlos y expresarlos bien; así conseguiremos solucionar problemas, ayudar a alguien que lo necesita, pedir ayuda si la necesitamos, etc. Por eso es importante que la expresión de los sentimientos sea bien reconocida y bien manifestada pues en caso contrario no podremos reconocerlos en los demás o comunicárselos eficazmente. Cuando no se reconoce el estado interno de un interlocutor es difícil poder “acompañarlo”, solucionar conflictos interpersonales o ayudarle. También, es más difícil conocer y “utilizar” sus “buenos” momentos para conseguir lo que queremos (por ejemplo, estado de ánimo “favorable” del educador o padre para pedirle algo)”.

Por ello, la consecuencia de una buena comprensión emocional y del desarrollo de una óptima capacidad empática, es el respeto real a los sentimientos ajenos y la elaboración de una adecuada respuesta por nuestra parte.

Para llegar a comprender al otro e identificar “cómo se siente” podemos emprender dos caminos:

  • La escucha activa, que necesita que la otra persona, directa o indirectamente, exprese verbalmente cómo se está sintiendo.
  • La observación atenta,  la voz, los gestos, la expresión del cuerpo o de la cara  nos facilitan pistas para identificar el estado anímico de la otra persona.

Además, la comprensión emocional es una tarea de “ida y vuelta”: desde nuestras emociones hacia las de los demás, y a la inversa, y por supuesto es una tarea que necesita de mucha práctica. Siguiendo a Acosta y López Megías:

“Expresando bien nuestro estado de ánimo nuestro interlocutor podrá hacer lo mismo. Conociendo el estado de ánimo de una persona podremos actuar en consecuencia y seremos más eficaces en nuestras relaciones interpersonales. No obstante, unas personas son más habilidosas que otras para reconocer los sentimientos de los demás y expresar los propios, pero podemos aprender a mejorar esta habilidad. Para ello es importante darnos cuenta de la expresión del rostro, del tono de voz, de la actitud corporal, etc.”

Proponemos una dinámica: Comprender las emociones del otro que, de un modo muy sencillo, puede ayudar a los niños a reflexionar y empezar a “entrenarse” en la observación del otro y en comprender cómo se siente, siendo éstos los fundamentos sobre los que apoyarse para desarrollar una adecuada educación emocional y social.

Dinámica extraída del documento:“Cuaderno de educación en sentimientos”, que forma parte del proyecto dirigido por A. Acosta y J. López Megías, miembros del Departamento de Psicología Experimental y Fisiología del Comportamiento de la Universidad de Granada, sobre Educación emocional en las aulas de Secundaria.